FÁBULAS



                                                LA VACA MANCHADA

En un rancho habían cien vacas todas eran iguales (produciendo leche) una de ellas, Torivia siempre quería producir más leche que todas, aunque ella perfectamente sabía que no podía hacerlo porque comían lo mismo, con ingenios ella tomaba la comida que se les daba a las demás vacas, hasta que un día la sorprendieron tras una mentira descubierta por un pollito, todas las vacas dejaron de hablarle e ignoraban su presencia, incluso produjo menos leche que todas por la tristeza que tenía, hasta que un día el dueño del rancho decidió deshacerse de ella por lo poco eficaz que era y por lo mucho que le costaba mantenerla
MORALEJA: la ambición solo te llevara a la perdición,  no es bueno aparentar algo que no puedes lograr es mejor aceptarte tal y como eres.





Por:
María Cristina Andrea Salazar Porras
Dulce Annel Reynoso González
Emmanuel Ramos Fernández






                        EL GATO, EL RATÓN Y EL PERRO



Cierto día se encontraba un gato llamado Santiago que le encantaba jugar con su amigo el ratón, los dos eran grandes amigos hasta que llegó a vivir a su casa un perro llamado Lucas, el perro comenzó a hacerse muy amigo del ratón llamado Tom y al pobre de Santiago no le hacían caso.
Un día se fueron a comer a la cocina Tom y Lucas, el perro le comenzó a decir cosas malas acerca de Santiago, él  estaba muy triste pues nada de lo que decían sobre él era cierto.
Santiago habló con Tom  de todo lo que pasaba, pero  de nada  sirvió porque Tom le dijo a Santiago que ya no quería tenerlo como amigo porque había encontrado a alguien mejor y en quién confiar.
No debemos permitir que ninguna persona  lejana a nosotros llegue a causar chismes en una amistad, ni debemos dejar que hablen de nosotros cuando ni siquiera nos conocen.

                                                       Por: María Guadalupe Zepeda Zarate
Sandra Estefanía Ángel Villegas
Fátima Román Chávez
 
BELLEZA INTERIOR

En un día de verano, con un sol diáfano, el burro Jacinto, el cual era amigo de todos los animales del pueblo, paseaba por el parque cuando de repente vio pasar a un par de caballos, no pudo evitar admirarlos por un largo rato, son tan hermosos, pensó Jacinto. Ellos muy engreídos, notaron la mirada de él, entonces se acercaron.
-¿Qué tanto nos ves?- dijo uno de ellos bastante arrogante.
- Estoy contemplando su belleza, ¡me encantaría poder ser como ustedes!
Ambos empezaron a reír y el otro caballo contestó:
-No seas iluso, eres un burro y sólo sirves para el trabajo muy pesado, en cambio a nosotros que somos extremadamente hermosos, podemos participar en carreras, desfiles o nada más nos pueden presumir en exhibiciones pero tú que eres feo nunca podrás ser como nosotros ni ser feliz.
Jacinto bajó la mirada y no pudo contestar nada. Su amigo, el perro Fufi, que observó a lo lejos lo que pasaba, intervino diciendo:
-Par de tontos, no se dan cuenta que ustedes lo único que tienen es belleza, no cuentan con amigos y mucho menos con conocimientos importantes, cuando su belleza se acabe no les quedara nada, ¡absolutamente nada!. Jacinto es mejor porque todos lo queremos por su buen corazón.
-Claro Fufi, lo que digas- heridos en su orgullo se fueron sabiendo que el perro tenía razón.
Fufi y Jacinto se quedaron conversando como todas las tardes lo hacían.
La belleza no es la mejor cualidad y no define la personalidad, lo importante es lo que llevamos dentro al igual que las habilidades para realizar diferentes actividades.
Autores:
Pérez Maldonado Concepción Araiz
Romero Román Neri Paulina
Pérez Cruz Jyonel Banelly

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